
Entrevista con Willie Quiroga, 58 años, bajista y cantante del grupo Vox Dei
“En esa época teníamos que tener cuidado con las letras, tenías que tener cuidado con las ideas que querías expresar. Por ejemplo, hay un tema que se llama Bienvenidos que decía ‘bienvenidos la fiesta está al empezar, la dama de noche y su perro guardián vendrán de la mano del gran mariscal, sedientos de whisky y hambrientos de sal’ y en la compañía me dijeron ‘no, vos no podes cantar esto, te lo van a censurar y no va a salir el disco’. Entonces, sobre la marcha y en el mismo estudio le cambié la letra y salió otra cosa.
Igualmente, a pesar del miedo que había, siempre se trataba de codificar lo que uno quería decir, ya mismo partiendo desde el título, en canciones como ‘ahora es el preciso instante’, ‘quiero ser libre y pensar en paz’, ‘es una nube, no hay dudas’, nosotros queríamos mostrar cosas, todas las bandas de esos años intentaban hacerlo, pero la parte más dura no era tan solo grabar o enviar un mensaje para que se pueda leer entre líneas.
Tocar también podía ser muy riesgoso, recuerdo que íbamos con los muchachos de un lugar a otro, a la noche, 5 o 6 personas en un auto a toda velocidad, porque ibas de un show a otro show y de pronto, al doblar una esquina te encontrabas con todo un procedimiento en donde te bajaban del coche a los empujones, te ponían contra la pared, te apuntaban con los fusiles, te revisaban el automóvil y muchas veces a mí me desarmaron, prácticamente, el estuche del bajo para ver si había armas o cosas adentro.
Incluso un día, en ese entonces no estaban las balizas que hay ahora, supermodernas, luminosas, había unas señales que eran con botellas que adentro tenían kerosén y me acuerdo que en un operativo nos tenían contra un paredón y por ahí un milico gritó: ‘una molotov’. Ahí cambió la actitud de ellos completamente y decían: ‘quietos, quietos, no se muevan’ y el que parecía ser el jefe olió el recipiente y le dijo al otro soldado: ‘esto es kerosén, es para la baliza, no sea estúpido”.
Recuerdo que en un recital que dimos por el barrio de Flores, estábamos cantando La Biblia y la gente se quería mover y había policías ahí dando vueltas para controlar que el público se quede quieto en su butaca. Las personas tenían que estar sentaditas, como quien está en un velorio. Y uno de nosotros, uno de Vox Dei, dice: ‘la Biblia también está hecha para ustedes’. ¡La que se armó!, nos querían llevar a todos presos. Fue todo un drama, una hora discutiendo, ‘no, que quisimos decir otra cosa, bla, bla, bla’, explicamos.
El 24 de marzo de 2006, al cumplirse el 30 aniversario del Golpe Militar, lo que más me duele es ver a la gente que no recapacita lo que fue la Dictadura. Me asusta porque me hace acordar que son las mismas personas que en aquel momento cuando venían a buscar a alguien del barrio o de otra casa más allá, decían: ‘algo habrá hecho y por eso lo vienen a llevar’. Eran los que miraban para otro lado”.
Redacción: Guillermo Chulak
Realización: Capítulo Cero
Producción: Santiago Castro

1 comentario:
Muy buena entrevista, Chulak.
Los felicito, chicos, y sigan adelante!
Muchos saludos
su compañera
Rosana
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